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Nick O’Hern: La “Kryptonita Verde” de Tiger Woods

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Nick O’Hern: La “Kryptonita Verde” de Tiger Woods

Íntima charla con el único vencedor, en dos ocasiones, del tigre en el formato “Match Play”. Su visión de la Presidents Cup y del día a día del tour, la formación australiana en el golf, sus mejores momentos, y datos únicos acerca de su actualidad.
Miércoles 8 de Enero de 2020

En la historia de este deporte que tanto queremos, hay muy pocos (casi contados con los dedos de la mano) que se pueden calzar el traje de héroe. Tiger Woods sin duda es uno de ellos. Es increíble (y no quiero ser repetitivo) la huella y el antes y el después de él. Cámaras, millones de personas inspirados por él para arrancar esta pasión, miles de dólares más en la rueda, entre otras cosas. Podríamos seguir hasta mañana. Sin embargo, en la realidad, no siempre “los héroes de carne y hueso” pueden desplegar todos sus poderes, sino sería aburrido. A nuestro personaje principal, no le importó su poderío y tuvo la receta para limitarlo.

Nacido en el oeste de Australia (más precisamente en la ciudad de Perth), el 18 de Octubre de 1971 se escribe la primera página de la vida de Nick. Su padre, gran influencia en él, tuvo mucho que ver en sus inicios. Hoy, en ese rol, al priorizar la familia, y en el lugar de la enseñanza (tiene una columna en la Golf Digest de Australia, ha creado un libro del que hablaremos, por mencionar algunas cosas) nos brinda este mano a mano desde su Australia natal, aportándonos una visión muy pocas veces escuchada del golf, por este lado del mundo. Lo pasado en la Presidents Cup pasada, el golf australiano (y su rol pedagógico), sus momentos de ensueño y sus curiosidades pasarán por esta entrevista. Abrimos la primera página de este “cómic”.

-Nick, apelando a que sos palabra autorizada en el golf australiano, arranco la entrevista con el siguiente tema. Recientemente, vimos pasar una nueva “Presidents Cup” en tu país, en la sede de Royal Melbourne. Contanos tu opinión acerca de la destacada actuación del equipo Internacional. Vos que has estado adentro, ¿considerás que fue mejor performance de la que se esperaba del equipo? ¿Por qué? ¿Quién fue la figura del equipo para vos y que tan difícil es jugar una Presidents Cup?

Fue un evento fantástico pero desgarrador al mismo tiempo. Llegar tan cerca y no ganar es difícil, pero en general, es lo que el evento necesitaba: un concurso cerrado que se redujo a los partidos finales. Royal Melbourne fue un lugar increíble y el campo de golf fue probablemente la estrella del torneo. Ernie Els hizo un gran trabajo al unir al equipo internacional, lo cual no es fácil dado que venimos de todo el mundo. Esa ha sido la dificultad a lo largo de los años, hacer que los muchachos se unan como equipo, en un corto espacio de tiempo. Así que, para mí, Ernie fue brillante.

– ¿Cómo considerás que fue la actuación de tus compatriotas (Marc Leishman, Adam Scott y Cameron Smith)? Te planteo una hipotética situación. Imaginá que hubieras estado como capitán en esta edición, en lugar de Ernie Els, ¿Le hubieras dicho algo a Cameron Smith luego de sus declaraciones contra Patrick Reed? (Antes del evento, había dicho lo siguiente: “No tengo simpatía por aquellos que hacen trampas, espero que el público se manifieste en contra de él y de todo el equipo americano“, en referencia a Patrick¿Cuál sería tu opinión al respecto?

– ¡No creo que hubiera tenido que decir nada, porque todos los demás ya lo decían! Era bastante obvio lo que hizo Reed. Simplemente no podía creer que no lo reconociera. Marc, Adam y Cam jugaron muy bien, dada la extrema presión que tenían, ya que era un verdadero juego en casa para ellos.

– Nuestro medio, hace un tiempo, hizo referencia a la supremacía del golf australiano (sacando Europa y Estados Unidos en el análisis). Para vos, ¿es correcto este análisis? ¿Por qué? Apelando a tu actual lugar (más dedicado a la enseñanza) ¿Qué virtudes le ves a la forma de disciplinar la actividad en el deporte allá y qué sentís que le puede estar faltando a estos métodos?

-Aquí, en Australia, todo comienza con los programas y competiciones juveniles en cada estado. Al crecer, siempre está la oportunidad de jugar en torneos juveniles y tener una idea de ser competitivo. Eso, combinado con los excelentes programas de entrenamiento, permite tener un sistema muy productivo. No tenemos una población muy grande y el golf es probablemente el cuarto o quinto en los deportes que se juegan aquí, por lo que el entrenamiento debe ser de alta calidad para producir los mejores jugadores. Hay una gran importancia en los fundamentos sólidos y en mirar el juego con una visión a largo plazo, en lugar de solo una vista de «juega bien ahora» (como puede ser el sistema universitario de Estados Unidos).

-Como hemos nombrado antes, vos has estado adentro de dos Presidents Cup (2005 y 2007). Describinos un poco las sensaciones de esos dos eventos y tu experiencia. ¿Qué fue lo que más disfrutaste y lo que más te costó adaptarte?

-Lo más nervioso que he estado en un campo de golf fue en el primer tee de la Copa Presidentes de 2005 en Washington DC. Había salido emparejado con Tim Clark, contra Phil Mickelson y Chris Dimarco, en los cuatro partidos del primer día. Antes de mi primer golpe de salida, estaba parado junto a Gary Player (capitán de los Internacionales), Jack Nicklaus (Capitán de EE. UU.), y los presidentes Bill Clinton y George Bush Sr. Todo lo que pude pensar fue: «¡¿Qué diablos estoy haciendo aquí?!» Fue una experiencia loca. Sientes más nervios y un tipo de presión diferente de lo normal, porque estás jugando para un equipo, algo que rara vez hacemos como golfistas. Generalmente, solo juegas para ti mismo. Por lo tanto, jugar para un equipo trae más consecuencias a tu forma de jugar. Al mismo tiempo, fue muy divertido salir con algunos de los mejores jugadores del mundo y hablar de golf con ellos.

-En esos dos años, se dieron dos momentos muy recordados por la gente del golf (y por vos seguramente), como fueron tus dos victorias en Match Play ante Tiger Woods. Sos el único jugador en la historia que le pudo ganar dos veces en match play (y en el mejor momento de él). Nos gustaría que compartas lo que pensaste cuando sabías que el match se jugaba. ¿Pudiste dormir ese día? ¿Qué hay que hacer para ganarle? ¿Tuviste alguna charla con él luego de los partidos o tiempo después? ¿Cómo fue el post de sendas victorias?

– La primera vez fue en el WGC World Match Play 2005 en La Costa GC en el sur de California. A mi caddie y a mí, se nos ocurrió una estrategia simple: no te quedes atrás en el partido. La historia muestra que cuando Tiger obtiene la delantera, rara vez pierde, pero viniendo por detrás, no gana mucho (especialmente en los majors). En el primer hoyo, tuve un putt de 8 pies para empatar el hoyo y mi caddie me dijo: «Esto es para el partido» (risas). Fue una gran declaración ver que solo estábamos en el primer hoyo. Sin embargo, su comentario me hizo pensar en lo que tenía que hacer y emboqué ese putt en el centro. Hice birdies en los siguientes 2 hoyos para ir 2up y nunca miré hacia atrás, ganando 3 y 1. No pensé mucho en eso en ese momento, porque tuve que volver a salir esa tarde y jugar otro partido contra Luke Donald. La segunda vez fue dos años después, y sabía que Tiger no quería ser golpeado nuevamente por la misma persona, por lo que seguramente iba a ser difícil. Sin embargo, tuvo un mal comienzo y me encontré con una buena ventaja desde el principio. Regresó a toda velocidad pero, una vez más, nunca fui abajo en el partido. Eventualmente, hizo el último birdie en el 18 para empatar el match y llevarlo a hoyos adicionales. Afortunadamente, gané en el hoyo 20.

No hablamos mucho durante los partidos. Nunca lo haces (de todos modos) en el match porque no estás ahí para hacer amigos, estás ahí afuera para ganar. Ahora ganarle dos veces a Tiger es algo muy bueno para recordar ahora, eso es seguro.

 

-En el medio de ese período, tuviste el mejor año de tu carrera: 2006. 2 Top 20 en majors (Top 15 en Augusta y 6to puesto en el Us Open) y tu victoria en el Australian PGA Championship. Primero, voy a hacer referencia a esta victoria. ¿Cómo pudiste sobrellevar la tensión de ese playoff? (para quienes no recuerdan, ese playoff lo ganó en el cuarto hoyo de desempate, con un tiro embocado desde un bunker de alrededor del green)

-Ese fue un día loco. Golpeé el peor tiro y el mejor tiro de mi carrera, todo en una hora. En el hoyo 72, perdí un putt de 3 pies para ganar el torneo y, luego, en el cuarto hoyo de play-off, emboqué un tiro de búnker para ganar. Superar ese putt perdido de 3 pies fue una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer en el campo de golf. Sin embargo, mi caddie me dio una gran inspiración después de no lo pude embocar. Él dijo: «No has perdido el torneo. ¡Todavía podemos ganar! ”. Me di cuenta de que eso me ayudó a superarlo y me sentí muy relajado durante el desempate. En cierto modo, perder el putt y embocar el tiro del búnker hizo que la victoria fuera más especial.

-No quiero dejar pasar de lado tu US Open de ese año. Ese 2006, la sede fue Winged Foot (actual sede de 2020). Una cancha en condiciones extremadamente difíciles, una actuación sobresaliente tuya y, a su vez, se te dio que viste triunfar a un compatriota tuyo (Geoff Ogilvy), quien le arrebató el sueño del US Open a una leyenda de esto, como lo es Phil Mickelson. Quisiera que nos describas que tan difícil fue jugar esos 4 días y las sensaciones de ser testigo de una de las páginas de la historia del golf, con la victoria de Geoff.

– Winged Foot es uno de los campos más difíciles que he jugado. La USGA estableció el campo extremadamente difícil ese año. +1 era el score líder en la ronda final y, mi caddie y yo, pensamos que ganaría +5, antes de arrancar la ronda el día domingo. Estaba en +9 comenzando el domingo, así que pensé que no había posibilidad de ganar. Tal vez obtener un top 10, en el mejor de los casos. Después de 9 hoyos ese domingo, tenía -4 y estaba en +5. Los líderes apenas estaban saliendo a jugar en este punto, así que todavía no estaba en la pelea. Pero sabía que ahora tenía una oportunidad real. Desafortunadamente, los segundos nueve hoyos de un US Open son los 9 hoyos más difíciles en el golf, e hice +3 para terminar en +8 para el torneo y, como lo muestra la historia, +5 terminó ganando. Geoff, en realidad, tampoco creía que tenía una oportunidad, ya que terminó algunos grupos antes que los líderes. Sin embargo, todos comenzaron a caerse luego de los últimos hoyos. Montgomerie, Harrington y finalmente Mickelson. Fue la última hora de golf más increíble: ver hacer a todos bogey o doble bogey en el último hoyo.

-Tu mejor puesto en el OWGR (Ránking Mundial de Golf) fue 16. ¿Más de lo que te imaginaste en tus inicios? ¿Cómo fueron esos primeros pasos y el rol de tu familia? ¿Cuál fue el mayor aprendizaje de esos primeros pasos que consideres que hizo que llegues hasta estos lugares?

-El más bajo handicap que obtuve fue 2, como aficionado, cuando tenía 16 años. Jugar al más alto nivel fue solo un sueño desde el principio, así que me convertí en un profesional de la enseñanza. Cuando tenía 24 años todo cambió. Me casé temprano (a los 22) y mi esposa siempre ha sido mi mayor apoyo y me ayudó a planear las cosas, cuando no tenía dirección. Comencé a trabajar con Neil Simpson, un profesor de enseñanza en mi club local, y Neil Maclean, psicólogo deportivo en la Universidad de Australia Occidental. Ambos me ayudaron a construir las bases que utilicé a lo largo de mi carrera. Siempre he tenido una gran ética de trabajo, pero, hasta que conocí a los dos, Neil no sabía en qué trabajar. Una vez que encontré el camino correcto, trabajé a tope y las cosas progresaron desde allí. Mi filosofía siempre ha sido: “quiero acostarme mejor por la noche que cuando me desperté esa mañana”. La estructuración de tus días con esto es igual a la mejora diaria, y en eso se basan las carreras.

-Justamente, en esta última aparición que tuviste hace unos días, se viralizaron dos cosas de vos. N1: estuviste con micrófono en tu segunda ronda y se escuchaba, en la transmisión, toda la conversación que tenías con tu caddie. ¿Cómo fue la experiencia? ¿Consideras que vale la pena para el futuro de las transmisiones? ¿Cómo ves el avance de la tecnología en el mundo del golf?

– ¡Pensé que era genial! Lo sugerí en la red hace algún tiempo, porque creo que los fanáticos quieren saber qué piensan y hablan los profesionales del tour durante una ronda de golf. Seguiré haciéndolo si me lo piden. Pero no estoy seguro de que otros profesionales lo hagan. ¡Realmente jugué mejor con el micrófono que cuando no lo tenía! (risas)

-La otra cuestión que se ha viralizado fue que, actualmente, estás jugando tu juego largo con palos de zurdo y, tu juego sobre el green, con un putter para diestros. Anteriormente, tu juego sobre el green lo hacías con un putter largo (belly putter). ¿Qué tan difícil fue esa transición con el putt y que ventajas te dió hacer el cambio que hiciste? ¿Cómo surgió todo esto?

-Cuando introdujeron la regla de prohibición de anclaje, no me gustaba usar un putter largo sin anclar. Lo había usado durante más de 20 años. Así que, volver a un putter corto, me pareció muy extraño. Encontré el jugar con la mano derecha por accidente, al jugar 9 hoyos (de esa manera) por diversión un día y jugué muy bien. Pensando en ello, soy diestro cuando se trata de actividades con una sola mano como lanzar una pelota, escribir, jugar al tenis, etc. Si ruedo una pelota hacia un hoyo, lo hago con la mano derecha y no con la izquierda, por lo que tiene sentido. El ajuste más difícil fue mirar el agujero desde la vista de un diestro, en lugar de una vista zurda. ¡Ojalá lo hubiera hecho hace años!

-¿Es cierto que, como hobbie, coleccionas vinos y tocas la guitarra? ¿Cuál fue el vino que más te costó conseguir? ¿Y cómo surgió la marca del canguro, en tus pelotitas de golf?

– Si, amo el vino. Mi favorito es de una bodega llamada “Rockford” en el valle de Barossa, Australia del Sur. No gasto cientos de dólares en una botella. Puedes obtener un gran vino por menos de $ 100. Empecé a tocar la guitarra cuando estaba de viaje y en hoteles, para no aburrirme. Aunque tengo alrededor de Handicap 18 en esto (risas). En cuanto al canguro, fue idea de mi esposa. Cuando representé a Australia en la Dunhill Cup, ella dijo que debería poner algo patriótico en mis pelotas de golf. Mi esposa es artista, así que dibujó un canguro sobre ellos. Aunque, una vez que se dio cuenta de cuántos tendría que anotar cada semana, me enseñó cómo hacerlo.

-¿Qué opinas acerca del rol que tiene el PGA Tour y el mundo del golf con la caridad, en especial, en cuanto a la enorme cantidad de ayuda y homenajes que se le hicieron al recordado Jarrod Lyle? (falleció luego de una larga lucha contra la leucemia)

– El PGA Tour hace un trabajo increíble para organizaciones benéficas. En el último recuento, han recaudado más de mil millones de dólares (creo) ¡Eso es alucinante! Además, los jugadores también se ponen detrás de las organizaciones benéficas. Rickie Fowler ha sido increíble con sus homenajes a Jarrod Lyle y, el apoyo continuo de Challenge, la fundación involucrada con la familia Lyle.

-Actualmente, como venimos diciendo, estás en el rol de enseñar. Describinos un poco sobre tu página web, tu lugar en “Australian Golf Digest” y la creación de tu libro “Tour Mentality: Inside the Mind of a Tour Pro”

– Mi libro está ahí para ayudar a cualquier tipo de golfista, desde el profesional del tour, hasta el golfista promedio que juega una vez a la semana o al mes. Surgió para ayudar a amigos cercanos al principio y se convirtió en un libro. A los golfistas parece gustarles los mensajes que digo en mi libro y se ha desarrollado un poco de culto, lo cual es bueno. Mi mayor fortaleza fue mi mente y cómo jugué estratégicamente un campo de golf. No puedo golpear la pelota a grandes distancias, por lo que necesitaba encontrar otras formas de lanzar puntajes bajos y tu mente es la pieza más importante del rompecabezas. Ahora, escribo una columna mensual para Australian Golf Digest sobre el lado mental del golf o sobre cómo jugar mejor el juego. Últimamente no he hecho mucho con mi sitio web, pero pronto lo actualizaré con más material.

-Nick, para concluir: ¿Qué mensaje le dejarías al que recién se inicia en esto por amor a la actividad y al que recién se inicia como profesional?

-En primer lugar, es un juego. Disfrútalo y juega por la emoción de acertar ese tiro perfecto. Si se necesitan varios intentos para lograr el tiro perfecto, no importa, sigue intentándolo y no te frustres. Así es como aprenden los niños. No les preocupa dónde va la pelota, simplemente la golpean nuevamente y se divierten.
Para los profesionales: descubra lo que funciona para usted. Una vez que encuentre eso, manténgase firme y desarrolle su juego alrededor del núcleo que ha desarrollado. Cuando busque "la respuesta", puede perderse y desviarse rápidamente. Además, trabaje en el lado mental. Recomiendo mucho la meditación, funcionó muy bien para mí a lo largo de mi carrera.

Nick nunca dio paso sin pensarlo. No hay una impulsividad en él. Ese golf exquisito que marca el estilo australiano se ve esporádicamente en su persona (¿y se verá más seguido? Deseamos que sí y que pueda disputar el Champions Tour en un futuro cercano). Pasó por lugares y momentos en donde, necesitas que, como el dicho popular, te corra “sangre fría por tus venas”. No solamente los disfrutó, sino que llegó gracias a una planificación, un orden, una estructura digna de copiar. Creo una base bien profunda en la que pudo realizar su trayectoria. Una base digna de comparar con los minerales que se extraen de la tierra. Tiger Woods, dos veces ante él, se vio limitado, paralizado (y en su época dominante). Nick O’Hern FUE SU KRYPTONITA VERDE.

Matías Miguel Torge para No Está Dada.


 

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Federico Pont Lezica

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