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Review – Days Gone: El que poco arriesga poco pierde

Gamerz

Review – Days Gone: El que poco arriesga poco pierde

Lunes 29 de Abril de 2019

Bend Studios no es un actor nuevo en el mundo de los videojuegos, pero sí es quizás uno de aquellos nombres que se perdieron con el tiempo. Responsables de la saga Siphon Filter allá por los noventas, fueron ellos los responsables de crear las adaptaciones portátiles de sagas como Resistance y Uncharted.

A pesar de sus logros en el pasado, Bend Studios no ha sido un actor principal a lo largo de estas últimas generaciones de consolas hogareñas. Todo parecería estar preparado para su regreso, pero a pesar de sus logros, y el factor entretenimiento, no puedo dejar de pensar que Days Gone podría haber sido mucho mas, de haberse dejado llevar mas por ideas originales, y menos por imitar a la industria.

Replicando fórmulas

Un detalle en particular que puedo mencionar del Days Gone, es que si bien ha imitado, con variables niveles de éxito las fórmulas de la industria, también ha logrado evitar una de sus prácticas mas nocivas. Por U$S60, uno obtiene un paquete completo, con una historia con un principio y un final, sin microtransacciones, sin modos adicionales o expansiones prometidas a futuro ni nada por el estilo. En una industria donde todos los juegos se parecen mas y mas a títulos de celular, aquellos que optan por no hacerlo merecen cuando menos la distinción y mención.

Volviendo al Days Gone, este es un título de mundo abierto en un entorno de apocalipsis zombie, llamados “Freakers” en el juego. Nuestro protagonista es Deacon St. John quien vivió en carne propia el brote inicial del incidente dos años atrás. Perdiendo a sus amigos, esposa y quedando solo con un miembro de su Club de Motociclistas, se convierte en un Drifter, una suerte de mercenario que vende sus servicios en cada refugio de humanos que queda.

El juego cumple con todos los ítems que un título de este estilo pide, combate de armas, sigilo, sistema de armado de elementos “light”, mejoras con habilidades y un vehículo – la moto – que puede ser mejorado. También cuenta con medidores de reputación para cada establecimiento, destrabando estos nuevas armas y mejoras para la moto, tanto técnicas como estéticas.

A esto le sumamos la presencia de puntos de control que hay que capturar eliminando a todos los enemigos presentes, y una nueva mecánica que no es mas que un “cambio” sobre los puntos de control, que son las “Zonas Infectadas”, lugares con nidos de Freakers que uno tiene que quemar para destruirlos. El mundo de Days Gone cuenta con un sistema de día y noche al igual que un sistema de clima dinámico, ambos afectando el comportamiento de la Inteligencia Artificial y de lo que podremos o no hacer.

Hablando de esto último …

Recorriendo las tierras de Oregón

La aventura toma lugar en Oregón, uno de los Estados del noroeste estadounidense, y que goza de un clima húmedo casi todo el año, lo que llevó a que tenga frondosos bosques de árboles de gran altura. Esto lo menciono porque es notable la labor de Bend Studios por representar esto en Days Gone. Deacon no solo recorrerá los bosques, sino que también varios puntos de interés cercanos a su ciudad de Farewell, donde sus problemas comenzaron.

Este territorio cuenta con varios pueblos, algunos de los cuales fueron adaptados en santuarios donde los humanos que quedan se han agrupado para formar comunidades. Cada una de ellas tiene una personalidad bastante marcada, y ocultan en sus líderes secretos que podremos ir descubriendo a medida que avancemos en la historia.

La región que el juego está plagada de zombies, y grupos de maleantes que pertenecen a diferentes facciones. En su mayoría, buscando matar a sobrevivientes y robarles sus pertenencias. Si bien por lo general es bastante normal, es entretenido encontrarse con algunas de las vueltas de tuerca que les buscaron. Un bloqueo en el camino puede transformarse en una emboscada de los Rippers, facción que idolatra a los Freakers, y un lugar plagado de víctimas puede ser en realidad una emboscada, con las víctimas en realidad haciéndose los muertos buscando atrapar a un jugador desprevenido.

También cruzaremos el camino con otras personas, y de ayudarlas podremos recomendarles ir a algún campamento, mejorando nuestra reputación en ellos y consiguiéndonos recursos.

Los Freakers son lo mas original del juego dada la forma en la que se los usa. Mientras que los humanos tienen una Inteligencia Artificial común y poco creativa, los Freakers gozan de algo mas técnico. Son sensibles a la luz que uno emita, al igual que al movimiento y ruidos. Matar a uno de ellos puede atraer a sus compañeros, que tomarán la oportunidad para devorar al muerto. Lo mismo, entre las variantes que hay de Freakers, nos encontraremos con las Hordas, que ofrecen un desafío aparte.

Las hordas tienen la particularidad de estar activas solo a la noche. Al igual que los demás Freakers, prefieren cazar de forma nocturna, y tienen comportamiento de masa. Estas están escondidas en el mapa durante el día, en vagones de tren abandonados o diferentes cuevas que podemos encontrar.

Mientras que las personas no ofrecen mayor desafío, los Freakers sí, y esto me lleva al siguiente punto, que es la supervivencia.

The Last of Us pero con mundo abierto

Quizás lo mas único de la experiencia lúdica en Days Gone sea el ritmo al que se juega. Si estaban buscando algo similar a lo que se había mostrado en videos durante la E3, acá no lo van a encontrar. Si bien Deacon tendrá sus momentos de acción, escapando en moto de lobos infectados, o luchando contra varios enemigos en seguidilla, la mayoría del juego tiene un ritmo mas en línea con la creada por Naughty Dog con The Last of Us.

Al igual que Joel, Deacon estará en desventaja al enfrentarse en principal a los Freakers, donde ya dos o tres de ellos podrían darle un final rápido a nuestro motociclista. Ni hablar con las hordas, donde la cuasi única opción es correr.

La experiencia en general es opresiva, con un enfoque a evitar ser vistos. Infiltrarse en un pueblo repleto de Freakers es algo aterrador, y el juego logra transmitir esta sensación de una forma increíble. Deacon tendrá ciertas herramientas a su favor, como granadas ruidosas para atraer a los infectados y alejarlos al igual que trampas que puede encontrar en el mundo y usar. A medida que avancemos y tengamos mas habilidades hacerlo será mas fácil, pero esa sensación de precaución no se irá nunca.

Jugándola a lo seguro

Después de mas de 30 horas de juego, habiendo terminado la historia principal, no puedo mas que pensar que Bend Studios no se animó a desafiar al género. Cuando Cory Balrog se subió al control del God of War, su idea fue la de renovar la franquicia, alejarla de su pasado y llevarla a un futuro diferente. God of War se transformó en uno de los mejores juegos de la generación. Days Gone en cambio no puede lograr lo mismo. No hace nada necesariamente mal, pero tampoco hace las cosas de una forma que podamos decir que sobresale por los demás.

Para desguazar un poco esta idea, el juego no hace nada original en el manejo de las habilidades, o el combate. Si bien el ritmo mas lento y el enfoque en la supervivencia, que incluye conseguir combustible para la moto es algo “novedoso”, no llega a marcar lo suficiente la experiencia. A la hora de disparar tampoco encontramos mucha satisfacción. Sin asistencias el juego se siente disparejo en su precisión, casi sin una excusa para que esto sea así.

El uso de ciertas mecánicas adoptadas de otros juegos es interesante, y que ciertos puntos de control tengan un pequeño puzle a resolver mantiene la experiencia fresca, pero no la elevan de lo mundano.

Debo admitir que a pesar de todo esto disfruté del juego de principio a fin, y seguramente vuelva cuando lleguen los primeros extras que están prometidos a futuro, y que serán gratuitos. Uno de los factores que ayudó fue que hace cuatro años que abandoné los juegos de este estilo, después de agotarme de todos los Assassin’s Creed y Far Cry’s que Ubisoft escupía sin cuidado alguno. El otro factor fue el fantástico trabajo de actuación de cada uno de los protagonistas.

Deacon St. John, interpretado por Sam Witwer – The Mist, Star Wars Force Unleashed y la voz de Darth Maul en Clone Wars y Solo – le da una naturalidad a su personaje como ningún otro, y catapulta al juego al nivel de otros títulos. Puede parecer increíble, pero al igual que la música, un buen trabajo de voz puede enaltecer una secuencia, y transformó lo que habría sido una historia apocalíptica normal en algo mas.

No puedo negar que uno de los elementos que mas me atrapó fue la vivacidad de la actuación de los personajes. Sam Witwer le da vida a Deacon, y deja pasar todo su progreso y ambivalencia que habrían sido perdidos de otra forma.

Fin de una generación

Un detalle que no puedo dejar de remarcar, es lo poco constante del rendimiento del Days Gone en una consola base. Mientras que la PlayStation 4 Pro mantiene 30 cuadros constantes, los modelos base sufren de caídas varias. La mayoría por no decir todas las caídas que sufrí, fueron durante la exploración, lo que me hace creer que se debe a una mezcla del HDD y la memoria disponible.

Ajeno a los frames, encontramos otras varias cosas, mas comunes al género. Days Gone tiene su buena cantidad de problemas de colisiones, y la Inteligencia Artificial de los humanos en particular muchas veces no reconoce paredes y termina disparando al piso o paredes porque hay un enemigo del otro lado. A eso le podemos sumar que en algunas ocasiones – un par de veces en mi experiencia – algunos Freakers se quedaron corriendo contra la pared. Ideal para cuando hay que matar un oso por ejemplo, y no es algo tan complicado para los que venimos de la escuela de la saga Soulsborne.

Cortita y al pie

Mentiría si dijera que no disfruté cada minuto del Days Gone. La temática siempre me atrapó, en especial porque disfruté mucho de Sons of Anarchy, y no hay juegos que representen ese mundo. Deacon encapsula mucho de lo que fuera esa filosofía de personaje, brutal por momentos, sentimental por otros. Sin problema de matar a sangre fría a una persona que se robó unas medicinas matando a un conocido, pero después cuestionando el accionar de una facción militar que estaba estudiando a un Freaker que estaba vivo.

La dicotomía lo transforma en un personaje interesante, pero también mentiría si dijera que este es un juego para todos. Aquellos que vengan con cansancio del género, o que busquen algo innovador, de seguro no lo van a encontrar en Days Gone. Dudo que este sea un juego del que hablemos por años, como lo es el God of War. Pero eso no quita que tiene su buena forma de entretener a uno.

Al final del día, no todas las películas tienen que ser El Padrino. Algunas pueden ser simplemente Comando, y darse el gusto de existir para que uno mate el tiempo, recorriendo un mundo nuevo y disfrutando de buenas actuaciones.

Gastón Morales

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